Celebrar a “Manolete”

MANOLETE628 de agosto. No hace falta decir más para que una fecha nos lleve a un nombre y a un lugar. “Manolete”… Linares. Fue en la madrugada de hoy a mañana, hace 69 años, cuando Manuel Laureano Rodríguez Sánchez dejó de existir en la tierra para perpetuarse en la eternidad. Todo lo que rodeó a su muerte está más que escrito y analizado, siendo una tragedia que terminó por convertir en mito a quien ya era leyenda por sus hazañas en los ruedos, algo que también está escrito y analizado por numerosos expertos y estudiosos de la historia taurina.

Como cada 28 de agosto, el mundo taurino, y Córdoba en particular, acentúa su recuerdo hacia el IV Califa del Toreo. En la capital cordobesa son ya tradicionales los actos que se realizan en su memoria, tanto por parte de la Tertulia Taurina “La Montera” como por parte de la Casa de Jaén en Córdoba, con el apoyo del Ayuntamiento. Su recuerdo no cesa, su grandeza está presente en la ciudad y basta un paseo, una visita a diversos lugares o una tertulia con aficionados sobre el devenir de acontecimientos en la Tauromaquia cordobesa, para comprobar que su luz no se apagó en Linares. Que sigue iluminando la historia y alimentando deseos de un futuro mejor desde un presente taurino de capa caída.

2017 será el año del centenario de su nacimiento, y con motivo de esta efeméride, el Ayuntamiento de Córdoba, con el acuerdo unánime de todos los grupos del pleno municipal, aprobó una moción para su conmemoración. Por eso, desde este 28 de agosto, en el que se volverá a mirar atrás y a recordar el trágico destino de un grandioso torero, existen motivos para mirar hacia delante y plantearnos, en positivo, razones para que la figura del IV Califa siga aupando a la Córdoba taurina hacia el lugar de referencia al que fue llevada por la historia y la vida de Manuel Rodríguez, entre otros.

Se trata de eso, de celebrar. Celebrar a “Manolete”. Aprovechar la oportunidad que nos brinda su intacta grandeza para intentar crecer y encauzar algo el rumbo de una nave taurina que, por mucho que duela decirlo, anda a la deriva.

Como siempre, quedará esperar y desear que todos estén – estemos – a la altura. Que los políticos que aprobaron una moción, la llenen de contenido y realidad. De recuerdo y conmemoración, sí, pero también de fomento y participación. Sin complejos, sin medias tintas. Que sociedad propietaria de la plaza de toros y empresa gestora, que a buen seguro enarbolarán la bandera manoletista durante todo el año, sean capaces de estar a la altura de la misma. Los primeros, exigiendo una programación de primera para una plaza de primera. Los segundos, llevándola a cabo, por fin, en su ya tercer año de gestión. Y que la afición, las peñas, asociaciones, etc, respondan y sean parte activa y no pasiva de todo lo que acontezca.

En definitiva, lo mismo de siempre. Que al final no tengamos que decir aquello de que “tenemos lo que nos merecemos”. Una etiqueta que pesa y una excusa muy fácil para los que deberían trabajar y siguen queriendo cubrir el expediente.

¡Gloria a “Manolete”!

Foto: José Carlos Millán