“El Cordobés” y Carlos Jordán a hombros; Padilla, triunfo y cornada en Villanueva de Córdoba

IMG-20160806-WA0000Entretenida la tarde-noche de ayer en Villanueva de Córdoba. Los toros con los tendidos llenos se viven de otra manera y ayer la villa vallesana volvió a demostrar que los toros son un pilar importante de sus fiestas acudiendo en masa al espectáculo que la empresa Campo Bravo había preparado.

Un cartel con el aliciente de contar, por tercer año consecutivo, con el novillero sin picadores local Carlos Jordán, quien, sin duda, cuenta con el apoyo de sus paisanos, apoyo que él devuelve a su pueblo en forma de éxitos.  Encontramos ayer al novillero jarote muy cuajado, a pesar de no ser muchas las actuaciones en que se ha prodigado esta temporada. Al primero de su lote lo recibió con una larga cambiada de rodillas en el tercio para continuar sacándose con gusto por verónicas al de Los Rodeos hasta casi los medios donde remató con una media. Tras un gran par de Ángel Luis Carmona, Jordán se fue sacando al novillo doblándose por bajo. Ahí, por bajo,  el astado perdió las manos en ocasiones restando cierto lucimiento a la faena.  Faena de largo metraje sobre ambos pitones. Con facilidad el joven torero fue constuyendo una larga faena en la que dejó momentos de mucho mérito, para terminar acortando distancias ya en tablas. Tras dejar un pinchazo y estocada aseó una oreja. En el segundo de su lote nos gustó más, si cabe. Muy encajado, componiendo la figura y gustándose en cada muletazo ejecutó otra faena, también de larga duración,  muy para el aficionado. Anotar en el haber los ayudados por alto, con regusto y muy toreros, con los que cerró la faena. Tras recetar una estocada entera, fue a parar a sus manos otro apéndice garantizándose así la salida por la puerta principal.

Antes, la tarde de toros la había abierto Manuel  Díaz “El Cordobés”. En su primero, que recibió con el capote con unas templadas verónicas en el tercio, basó su labor sobre el pitón derecho. El animal embestía con claridad por su lado derecho, lo que aprovechó el de Arganda para instrumentarle varias de la que destacó algún derechazo corriendo la mano. Sólo en el epílogo de la faena tomó la izquierda pero no pasó del intento. Mató rápido al primer intento y una oreja al esportón. Al segundo de su lote lo recibió, igualmente, con compuestas verónicas y media. Tras una vara, quite por delantales muy ceñido. Comenzó la faena en el tercio, a pies juntos, sacándose por alto al toro y dejándolo listo en los medios para el comienzo de su labor muleteril. Faena por ambos pitones. Al natural, muy relajado dejó pasajes de nivel, con desmayo, corriendo la mano y llevándolo muy toreado. Ya con la embestida agotada tiró de recursos y acortó distancias, salto de la rana incluido, lo que fue muy del gusto del público. Un pinchazo sin soltar y una estocada entera dieron paso al corte de dos orejas.  Se dio la vuelta al ruedo al burel.

Juan José Padilla lidió en segundo lugar un toro anovillado, de poca presencia, que desentonó con el resto del encierro. El “Ciclón de Jerez” lo recibió sobre los pies con el capote y lo banderilleó de forma desigual, siendo el par más ajustado el que cerró tercio, efectuado al violín. Con la franela, comenzó la faena de hinojos, de la misma forma que la cerró, desplegando toda su tauromaquia por ambos pitones. Tras una estocada trasera, dos orejas. En el quinto de la tarde y a la salida del primer par de banderillas, muy por los adentros, el toro lo cazó dándole una enorme paliza, corneándole en el muslo izquierdo, lo que provocó que el jerezano cayera sobre el cuello perdiendo momentáneamente el conocimiento. Las asistencias quisieron llevarlo a la enfermería pero Padilla se negó. Tras unos momentos de incertidumbre, en los que incluso el público le pedía de forma ostensible que no volviera a la cara del toro, el bravo matador gaditano comenzó la faena de muleta. Faena corta pro muy vibrante. El torero herido y su público con él. No se puede ser más honrado. Tras un pinchazo arriba y estocada le fueron concedidas otras dos orejas que paseó su cuadrilla pasando él a pie a la enfermería entre aclamaciones de ¡¡torero, torero!! Esta es la grandeza de la Fiesta…

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Villanueva de Córdoba. Corrida mixta. Lleno.

Cuatro toros de Hnos. Domínguez Camacho, de desigual presentación y juego. El primero – aplaudido en el arrastre – y sobre todo el segundo -silenciado en el arrastre-, muy justos. Mejor presentados el tercero, “Valdehuesa”, nº 17, premiado con la vuelta al ruedo, y el cuarto – división en el arrastre-. Dos erales de Los Rodeos, bien presentados y manejables. Al arrastre, silencio y palmas.

Manuel Díaz “El Cordobés”: Oreja y dos orejas.

Juan José Padilla: Dos orejas y dos orejas.

Carlos Jordán: Oreja y oreja.

En el tercio de banderillas del segundo de su lote, Juan José Padilla fue volteado, siendo herido en el muslo izquierdo. Tras ser atendido en la enfermería por el doctor Salas, se emite el siguiente parte médico: “Herida inciso-contusa de aproximadamente 8 cm. de profundidad que afecta a tejido subcutáneo y a la fascia. Se procede a explorar, limpiar y suturar. Se deja drenaje. Pronóstico leve”.

Crónica y fotos: Rafael Sánchez Pineda

Vídeo: Antonio J. Dueñas