Gloria a Adrián, un torero valiente

El pequeño Adrián Hinojosa, un ejemplo para todos. Grandeza, valentía y torería para encarar el trance más duro que puede poner la vida delante. Luchó, y en su lucha, tuvo la generosidad de querer ayudar a otros luchadores que, como él, se batían contra la adversidad. Su deseo y su sueño, por el que junto a su padre, Eduardo, movilizaron al toreo, se hicieron realidad, lográndose aportar una suma económica importante para la lucha contra el cáncer infantil, proveniente del festival que, en honor a Adrián, se celebró en Valencia.

El gran deseo de todos, la esperanza que habitaba en cada corazón, no llegó, a pesar de que él, torero grande, nunca se rindió. Adrián nos deja un gran vacío y la tristeza de su pérdida, pero su ejemplo perdurará, así como su recuerdo.

Descansa en paz, pequeño. Gloria a un torero valiente.