La problemática del Convenio Colectivo vigente

Mucho se está hablando estos días sobre el futuro del Convenio vigente, las partes que lo firmaron se reunieron para hablar de su situación actual y la posibilidad de acordar uno nuevo pero no llegaron a adoptar solución alguna en concreto.

La necesidad de un nuevo Convenio es evidente, puesto que además de haber cumplido el plazo de vigencia acordado en su nacimiento, se pueden apreciar una serie de carencias que podrían ser necesarias regular, lo cual  explicaré a continuación.

Analizando en primer lugar su ámbito temporal, dicho convenio entró en vigor el día 1 de enero de 2009, manteniendo su vigencia hasta el día 31 de diciembre de 2012. Durante ese periodo de tiempo, solo se ha revisado cada año el capítulo económico, acordando las partes que los salarios y demás partidas se incrementaran anualmente en un punto por encima del índice de precios al consumo que se publicara por el Instituto Nacional de Estadística u organismo que en un futuro pudiera sustituirle.

El Convenio podría haber sido denunciado por cualquiera de las partes que lo firmaron, de no ser así, quedaría prorrogado automáticamente por periodos anuales como ha sido así.

Por tanto, desde 2009 hasta el día de hoy, el convenio sigue siendo el mismo sin más modificaciones que los salarios actualizados cada año.

En su ámbito funcional y personal, las normas del convenio se aplican y afectan a los espectáculos taurinos, a los jefes de cuadrilla, picadores, banderilleros, toreros cómicos, mozos de espada, puntilleros y colaboradores, a los profesionales extranjeros que legalmente estén autorizados para actuar en España y también regulan la relación jurídico-  laboral entre los organizadores entre los organizadores de espectáculos taurinos y el matador de toros, novillero o rejoneador, la relación jurídico- laboral entre los jefes de cuadrilla y los toreros-subalternos, auxiliares y colaboradores. Los cuales están representados en el convenio por las respectivas asociaciones que son: ANOET, con 10 representantes, ASOJET, 2 representantes, TAURA, 3 representantes, PROTAUNI, 3 representantes, Unión Nacional de Picadores y Banderilleros españoles, 2 representantes, Asociación Sindical de Mozos de Espadas y Puntilleros, 2 representantes y UGT, 2 representantes.

Como se puede apreciar, el único sector que no está regulado por el convenio colectivo es el de los ganaderos pero a su vez, este sector no está regulado por ningún otro convenio a pesar de estar representados por la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL) y ser la base de todo el sistema.

Tres son las materias que me llaman especialmente la atención por el hecho de cómo están recogidas en dicho convenio:

– En primer lugar, una de ellas es aquella que recoge el artículo 5, apartado k) en el que se establece ordenar a la empresa organizadora de un festejo el pago anticipado de los honorarios mínimos establecidos en el Convenio, correspondientes a quienes hayan de intervenir en aquél. Dicha cuestión la planteo, ya que no se puede entender en la práctica puesto que no se lleva a cabo, es decir, en casi todos los festejos que se realizan a lo largo de la temporada española, a excepción de algunos que se organizan en plazas de primera categoría, es casi imposible que los empresarios realicen el pago de honorarios antes de las 12 horas del mediodía.

Al depender la mayoría de los empresarios del dinero que se recauda en taquilla para pagar los honorarios, éstos no suelen pagarse en la práctica antes del festejo. En muchos casos, el pago de los honorarios lo puede reclamar el mozo de espadas de cada jefe de cuadrilla, a la muerte del primer toro de su lote, puesto que se supone que el dinero de la taquilla ya está recaudado.

– En segundo lugar, otra materia que resalto es aquella que se recoge en el artículo 13 del Convenio en el que dice lo siguiente: “los matadores retirados que reaparezcan podrán ser clasificados a criterio de la Comisión en el mismo grupo donde figuraban clasificados al tiempo o momento de su retirada.” Como establece este Convenio y en concreto, dicho artículo, los matadores de toros se clasifican en tres grupos, denominados A, B y C, en los que se incluirán en cada grupo, según el número de festejos que hayan realizado la temporada anterior. Dicho esto, expongo el siguiente ejemplo: el matador de toros José Tomás, realizó temporada en 2012 con un número de tres festejos. Dicho esto, en la temporada 2013, José Tomás no pudo realizar temporada, por tanto, no pertenecía a ningún grupo, pero sin embargo, otorgó a su cuadrilla completa el tratamiento de fijos durante toda la temporada, pagándoles los honorarios que estipula el Convenio acorde con el Grupo A y además, al tratarse de un caso en el que el jefe de cuadrilla, en este caso José Tomás,  no pudo realizar temporada por cogida, podían actuar con otros matadores de alternativa.

Por tanto, atendiendo al mínimo de festejos que estipula el Grupo A para pertenecer a dicho grupo, es de cuarenta y tres actuaciones, además, los matadores de toros que pertenezcan a dicho grupo vendrán obligados a contratar y mantener como fijos a toda la cuadrilla durante la temporada. Con lo cual, teniendo en cuenta el número de festejos que realizó José Tomás en 2012, no hubiera estado obligado a otorgar a su cuadrilla el tratamiento que estipula el Grupo A.

En resumen, la materia que planteo es que los matadores de toros retirados que reaparezcan o no hayan realizado temporada, puedan clasificarse en el mismo grupo al que pertenecían al tiempo de retirarse, si es  su voluntad que así sea no porque estén obligados a ellos, por tanto, el Convenio debería modificar ese aspecto y recoger dicha posibilidad.

– En tercer lugar, el tema del único escalafón que existe para los rejoneadores recogido en el artículo 14 donde se habla de la clasificación de éstos. Como en la clasificación de los matadores de toros, los rejoneadores también se clasifican en tres grupos; A, B y C. La particularidad que presenta dicha clasificación es que a diferencia de  los matadores de toros, quienes antes de tomar la alternativa pertenecen primero al escalafón de novilleros sin picadores y más tarde, al de novilleros con picadores, en la clasificación de rejoneadores sólo hay un escalafón, por tanto, un rejoneador de alternativa puede alternar con un rejoneador sin alternativa en los mismos festejos, sin que haya distinción entre ellos. Esta materia también podría ser objeto de modificación.

Al hablar de la ultractividad del Convenio Colectivo, como ya hemos dicho, no ha sido denunciado por ninguna de las partes, por tanto, el día 6 de marzo de 2013 las partes de dicho convenio acordaron mediante un pacto que se prorrogara durante otra temporada más, hasta el 31 de diciembre de 2014.

Así pues, su futuro quedará en el aire una temporada más, esperando que en  2015 se determine definitivamente.

La mayoría de los convenios colectivos presentan un tratamiento para la  conciliación de la vida laboral, familiar y personal. Se supone que en el Convenio Colectivo Nacional Taurino no se recoge ese tratamiento al tratarse de una actividad laboral en la que no se realiza un trabajo de 8 horas diarias ni hay un sueldo base como el estipulado en el Estatuto de los Trabajadores. Sino que es una actividad con un sueldo base estipulado para dicha actividad en concreto y el periodo de la actividad se desarrolla en la temporada española desde el mes de marzo hasta el mes de octubre, periodo en el que no todos los días hay festejos y si los hay, no suelen actuar en éstos los mismos jefes de cuadrilla.

Por tanto, se presupone que es una actividad perfectamente compatible con la vida familiar y personal, sin necesidad de hacer especial mención a dicha materia.

En materia de Derecho, a la hora de poder resolver un conflicto extrajudicial, hay que mencionar que el Convenio Colectivo Taurino recoge en una de sus disposiciones finales, el instrumento que utilizarán en caso de tener que solucionar de forma extrajudicial un conflicto.

Las partes firmantes de dicho Convenio acordaron someter al Sistema Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), los conflictos que puedan surgir en el ámbito del mismo, adhiriéndose a los Acuerdos sobre Solución Extrajudicial de Conflictos (A.S.E.C.), así como a su reglamento de desarrollo.

Una de las materias que quizás tenga mayor importancia en el Convenio y a la hora de realizar la actividad que se regula son las cláusulas en materia de prevención de riesgos laborales, cuya importancia debería ser tomada más en cuenta.

Dichas cláusulas atienden a lo siguiente:

– Respecto a las condiciones de los ruedos, los organizadores del espectáculo taurino se comprometen a tener debidamente acondicionados los ruedos para el mejor desarrollo del espectáculo taurino, conforme establece la legislación vigente.

– En el caso de que las reses que se vayan a lidiar en el festejo sean previamente corridas en encierro, el organizador de un espectáculo taurino ordinario está obligado a reflejar, en el contrato que suscriba con los actuantes, la circunstancia de que las reses a lidiar serán corridas previamente en encierro. Si así no lo hiciere, los jefes de cuadrilla, una vez comprobada tal circunstancia, podrán negarse legítimamente a lidiar las reses que hubieran participado en el encierro o, si esto no fuera posible, rescindir el contrato, sin perjuicio de ser indemnizados por los daños y perjuicios sufridos.

– Los actuantes podrán designar entre los miembros de las cuadrillas un representante que tendrá las mismas garantías y derechos que reconoce la ley de prevención de riesgos laborales a los delegados de prevención. Dicho representante tendrá funciones específicas en materia de salud laboral, así como las funciones asignadas a los delegados de personal y sindicales atribuidas a la comisión de seguimiento del convenio en su ámbito respectivo, siendo competencias o atribuciones del mismo al colaborar con las empresas en la mejora de la acción preventiva, al promover la cooperación de los artistas en la ejecución de la normativa sobre la prevención de riesgos, así como ejercer una labor de vigilancia y control sobre el cumplimiento de la normativa de prevención. Para un mejor ejercicio de las competencias de la Comisión de Seguimiento Vigilancia y Control, sus miembros estarán facultados para inspeccionar las instalaciones siguientes: suelo, barrera, estribo, y condiciones de la enfermería, pudiendo si se comprobara alguna anomalía sobre los mismos comunicar los incumplimientos al Delegado de la Autoridad y en caso de existir grave riesgo añadido al normal de la lidia, para la integridad de los intervinientes podrá proponer al Delegado Gubernativo o Presidente del Festejo, la adopción de las medidas necesarias para paliar las deficiencias, proponiendo incluso la suspensión del festejo. Los hechos deberán ponerse en conocimiento de la empresa y la autoridad para su subsanación antes de la celebración del sorteo.

Por último, atendiendo a los planes de igualdad entre hombres y mujeres que presentan todos los convenios colectivos, el Convenio Colectivo Nacional Taurino recoge en una de sus disposiciones finales un plan de igualdad, en concreto, las partes de dicho Convenio, acordaron incorporar todas aquellas materias que eran de interés y beneficio para el sector Taurino, especialmente aquellas derivadas de las legalmente establecidas en materia de Igualdad y Conciliación en los términos y condiciones previstos en la Ley Orgánica de Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres 3/2003 de 22 de marzo; para su aplicación, desarrollo, seguimiento y vigilancia de los planes y medidas de igualdad en las Empresas del Sector.

En este sentido, la Ley del 2003 que se prevé ha quedado sustituía en los convenios colectivos por la Ley Orgánica 3/2007 de igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Haciendo un breve resumen de lo explicado con anterioridad, hay materias que debido a su importancia, necesitan ser modificadas y actualizadas a las necesidades de los tiempos, otras materias deberían ser incluidas en dicho convenio y además, debería reforzarse la actuación de la Comisión Paritaria de Seguimiento, Vigilancia y Control para asegurar mas efectividad a la hora de perseguir ciertos asuntos que ponen en peligro al sector taurino.

Verónica Ruiz