Opinión: Buscando al “Gran Capitán”

grancapitanAunque por estos lares suene a ciencia ficción, la comisión taurina de Ceret ya tiene reseñados los toros que se lidiaran en su feria… de ¡¡JULIO!!.

Trabajo continuado a lo largo del año, previsión, promoción y amor a la Fiesta y a su ciudad. Éstas son las premisas por las que se rigen los aficionados taurinos de esta ciudad francesa. Y los de Vic-Fezensac, y los de Istres, y los de muchas otras localidades en las que la fiesta de toros está en manos de los aficionados taurinos. Curiosamente, en todas ellas las ferias gozan de una excelente salud y los llenos en los tendidos se suceden. Y cada una con una personalidad propia. Inclinada hacia el torismo en unos casos, hacia el torerismo en otros y entreverada en los más. Eso sí, un denominador común, la excelente presentación del ganado.

Y en las antípodas de todo ello… nuestra Córdoba:

  • De las ganaderías que luzcan su divisa en el Coso de los Califas en la feria de Mayo nos enteraremos el día de la presentación de los carteles. Con suerte, a principios de primavera. El conocer y tener fotos de los toros reseñados ya entra en el terreno de lo utópico. Y en lo que a la presentación del ganado se refiere aún tenemos frescos los recuerdos de lo vivido en los corrales de la plaza en la pasada feria.
  • El Coso de Los Califas regido, desde hace ahora un año, por una gran multinacional foránea de la que los aficionados no hemos tenido noticias por Córdoba desde Junio hasta ahora con el anuncio de la ampliación de su gestión hasta 2018 (Las huellas se las hemos seguido por Badajoz, Almendralejo, Zafra, Vitoria, Antequera, Málaga… Y ya se sabe, quien mucho abarca…)
  • Y los aficionados, complacidos y conformes. Tertulias, conferencias y entregas de premios sacian sus inquietudes. Acomodados, sin mover un sólo músculo en aras de cambiar la situación.

El futuro de la Fiesta se encuentra en el activismo taurino y Córdoba no puede ser una excepción. Para que la Córdoba taurina no muera por inanición se antoja imprescindible romper el inmovilismo, cambiar dinámicas. El aficionado debe dar un paso al frente, conseguir un protagonismo general dejando atrás los protagonismos y egos particulares.

La unidad de acción, de medios y de recursos económicos e intelectuales resulta indispensable para revertir la actual situación. Ello sólo será posible bajo el paraguas de una plataforma que aglutine entidades taurinas y aficionados particulares y que, con el objetivo a medio-largo plazo de constituir una comisión taurina organizadora de festejos, comience presentando batalla en tres importantes frentes:

  1. Fomento de la Fiesta entre la sociedad cordobesa (cada día más apartada e ignorante de la realidad de la Fiesta y, por ello, mucho más susceptible a la manipulación).
  2. Defensa de la Fiesta ante abusos internos (sufridos, especialmente en Córdoba, desde hace mucho tiempo).
  3. Defensa de la Fiesta ante ataques externos (que a buen seguro llegarán también a Córdoba y, visto lo visto, más pronto que tarde).

O nos organizamos o no tenemos futuro. No hay más. Pero… ¿Hay en nuestros días algún Gran Capitan que, rodeado de un estado mayor de aficionados CAPACES Y DE CONSENSO, a semejanza de D. Gonzalo Fernández de Córdoba, revolucione en nuestra Córdoba el “Arte de la Guerra Taurina”?

Manuel Arrebola