Opinión: El injusto parón de “Lagartijo”

lagartijofitero7No descubrimos nada si afirmamos que en el mundo del toro, en muchas ocasiones, la meritocracia es pura utopía. Existen ejemplos muy evidentes en todos los escalafones, tanto de toreros como de ganaderos, aunque no por ser costumbre hay que admitirlo como norma, debiendo por el contrario ser motivo para que, al menos de cuando en cuando, se manifieste rebeldía, a pesar de que pueda servir de poco. 

Un ejemplo claro y muy cercano lo tenemos en Javier Moreno “Lagartijo”, novillero cordobés que el pasado año debutó con picadores y realizó una temporada mucho más que digna, realizando 16 paseíllos, enfrentándose a diversidad de encastes y triunfando en varias de esas, sus primeras actuaciones con los del castoreño, en las que, por ejemplo, abrió la Puerta de Los Califas en Córdoba y dio la cara en varias ferias importantes de novilladas, mostrando, más allá de los lógicos defectos de su corto bagaje, una personalidad y distinción en sus formas que hicieron – y hacen – albergar esperanzas de que pueda seguir escalando peldaños en su carrera y llegar a convertirse en matador de toros con futuro prometedor.

Este año, sin embargo, la progresión de “Lagartijo” se ha visto interrumpida bruscamente. No es que Javier Moreno haya fracasado en sus primeros compromisos de la temporada, defraudando las expectativas puestas en él, es que ni tan siquiera le han dado la oportunidad para eso, para equivocarse, y por tanto, tampoco para ratificar su buena proyección y seguir aspirando a ocupar los puestos de privilegio en el panorama novilleril, como ya apuntó el pasado año.

A estas alturas de temporada, la ausencia de actuaciones de “Lagartijo” contrasta con la situación de otros novilleros que en 2015 finalizaron, como él, en la zona media-alta del escalafón, incluso por debajo, por no hablar de lo que lo hicieron por encima, obviando, claro está, a los que ya son matadores de toros. Comparando escalafones de esta y de la anterior temporada, salta aún más a la vista la injusticia que se está cometiendo con Javier Moreno, al permanecer aún su marcador de paseíllos a cero. Y es que si en Sevilla, con 18 puestos para novilleros, no hubo uno para quien, por méritos propios, partía en las primeras líneas de la “parrilla de salida” a principio de año, la cosa es para hacérselo mirar. Máxime cuando se trata de un torero de una ciudad vecina en la que se puede despertar expectación y atraer a su afición si esta le ve anunciado a poca y cómoda distancia de viaje y en una de las plazas más importantes del mundo. Igual que Madrid, que ni en sus primeras novilladas del año ni en las del abono isidril le buscó acomodo en las combinaciones.

Capítulo a parte merece Córdoba, donde la empresa arrendataria de “Los Califas” borró la novillada con picadores de la feria y dejó fuera al triunfador de la edición anterior, cuando ya antes había hecho lo propio con él en el festival a beneficio de la AECC. Injusto. Podríamos pensar que, siendo la misma empresa, Málaga sería un lugar adecuado para anunciarlo, por cercanía y por deuda con él ante los méritos contraídos. Pues sí, sería pensar en la lógica, tan alejada muchas veces de la realidad en el toreo y en sus despachos.

Por lo pronto, la temporada sigue, “Lagartijo” continúa preparándose y dando una muy buena dimensión en tentaderos y lidias de toros a puerta cerrada. De momento, esa es su única arma; estar preparado para cuando se presente la ocasión. Atrás ha quedado una breve etapa de dirección artística por parte de Agustín Parra “Parrita”, finalizada después de no alcanzarse unos mínimos objetivos, que pasaban por torear más de lo que se ha toreado, que ha sido nada, y por entrar en algunas de las primeras ferias importantes del año. Desconozco los motivos internos, si es que los hay, por lo que no opinaré más allá de lo que salta a la vista, que son los números.

La esperanza está en que, con el aumento de los festejos en los meses veraniegos y la cercanía de las ferias de novilladas más señeras, se comience a dar cancha un novillero que se ha ganado contar más en un año en el que por el momento no está contando. Hay tiempo, esperemos que, también, haya justicia.

Foto: Elena Díaz