Opinión: El primero de la lista

finoloscalifasPasada la feria de Olivenza, es tiempo, imagino, de que la FIT mire a Córdoba y comience a cocinar el ciclo taurino de Ntra. Sra. de la Salud. Apenas dos meses y medio nos separan de los días feriados cordobeses y, con permiso del festival a beneficio de la AECC, que debe ser la piedra de toque en la que la afición no debe fallar, la atención comenzará a centrarse en los posibles carteles que se puedan ofrecer, así como en la estructura de un abono que el pasado año se redujo a cuatro festejos y que no apunta a excesivo crecimiento para éste.

Se habla, como no podía ser de otra manera, de la posibilidad de que José Tomás vuelva a “Los Califas”, siete años después de su última comparecencia, máxime cuando desde su entorno se ha dejado caer que la particular temporada del de Galapagar será más extensa que las anteriores. Es de suponer que la empresa, al igual que ya reconoció el pasado año, esté intentando su contratación. Como todas.

Sin embargo, en Córdoba, este año, hay un foco importante al que habría que atender y en el que los gestores de la plaza, y no sólo los gestores, deberían incidir. Juan Serrano “Finito de Córdoba”, el torero más importante de nuestra tierra en las últimas tres décadas, cumplirá un cuarto de siglo de alternativa. Su relevancia artística, su significado y sus insuperables números en esa plaza, lo colocan, o lo deberían colocar, apelando a la lógica, como el primero de la lista a la hora de elaborar un simple borrador de la feria.

La lógica, que en lo taurino no siempre casa con la realidad, me dice que esta feria del XXV aniversario de alternativa de Finito de Córdoba debería girar en torno a su figura. No sólo en su colocación en los carteles, que como siempre debiera ser en categoría máxima, o un poquito más, atendiendo a la efeméride, sino también en cuanto a la promoción exterior y actividades paralelas, si las hubiere. El año de Finito. La feria de Finito. La Córdoba de Finito.

¿Se impondrá la lógica? ¿Se actuará en consecuencia y justicia? La historia está ahí, y todavía, aunque cueste, sigo manteniendo algo de confianza en la sensibilidad de los taurinos. Dicho está y en sus manos queda.

Juan J. Espinosa

Foto: José Carlos Millán