Puerta de Los Califas para Pablo Hermoso de Mendoza

_DSC1545También la rozan Manuel Manzanares y Lea Vicens

Hermoso de Mendoza consiguió abrir por sexta vez la Puerta de Los Califas en su trayectoria – ningún rejoneador tiene más en su haber – por su actuación ante el cuarto toro de la tarde. Fue una faena “in crescendo” en la que el caballero navarro se dejó llegar mucho al de Bohórquez dando muestras de una doma espectacular y que llegó a su punto culminante al poner un par de banderillas a dos manos por los adentros a lomos de “Pirata”. Tras clavar el rejón de muerte en todo lo alto y echar pie a tierra para propinar un certero descabello, el público le pidió entusiasmado las orejas que le fueron concedidas por la presidencia. Antes, en el primer toro de la tarde, se topó con un morlaco que se paró a las primeras de cambio y no le permitió el lucimiento, siendo silenciada su labor tras cuatro pinchazos al entrar a matar.

También salió a hombros de la plaza Manuel Manzanares, pero éste por la puerta de cuadrillas, al cortar una oreja de cada toro de su lote. Fue la de Manzanares una actuación llena de entrega exponiendo mucho al clavar algunas banderillas en terrenos muy comprometidos y dejándose llegar mucho a los toros, hasta el punto de que, en varias ocasiones, fueron alcanzados sus caballos. Lo más destacado del caballero alicantino fue, sin duda, su contundencia a la hora de matar sus toros de sendos rejonazos de efectos fulminantes. En su segundo, un toro que terminó muy parado, el público le pidió con insistencia la segunda oreja, aunque dicha petición no fue atendida por la presidencia.

Muy del agrado del público cordobés resultó la actuación de Lea Vicens, una joven rejoneadora francesa que tiene la virtud de conectar muy pronto con el respetable y que impregna todas las suertes de una elegancia natural no exenta de casta, como demostró al ejecutar a la perfección un par de suertes que con anterioridad había realizado quedando un tanto defectuosa la colocación de la banderilla. El punto álgido de su actuación llegó en el sexto de la tarde con “Bético”, caballo con el que Lea se sintió y clavó con mucha elegancia varias banderillas al “violín”. Fue una faena con mucha torería que finiquitó de un “mete y saca” de efecto inmediato que propició una oreja para la rejoneadora y un bronca a la presidencia por no conceder el segundo apéndice. También fue destacada su labor con el primero de su lote pero tras tres agresiones con el rejón de muerte el premio quedó en vuelta al ruedo.

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Córdoba. Un cuarto de entrada en tarde de agradable temperatura.

Toros de Fermín Bohórquez, desiguales de presentación y juego. Los mejores, cuarto y sexto. Todos silenciados en el arrastre excepto el cuarto, ovacionado.

Pablo Hermoso de Mendoza: Silencio y dos orejas.

Manuel Manzanares: Oreja y oreja.

Lea Vicens: Vuelta y oreja.

Manuel Arrebola