Saldremos de ésta

Recogiendo la amable invitación que me lanza Juan Espinosa, alma mater de este proyecto que se llama Puerta de los Califas, me asomo a la red nuevamente con la única finalidad de dar mi humilde punto de vista a diferentes aspectos de este bendito arte, sobre todo, en lo que se relaciona con la Córdoba más taurina.

¡Qué difícil es ser aficionado a los toros! Y más en Córdoba. La situación no es buena, para que nos vamos a engañar. Pero de peores situaciones hemos salido.

Por un lado la situación del Coso de los Califas, que sólo para el festival de la AECC y durante la feria se utiliza para el cometido para el que se construyó. ¡Qué pena ver tantos días cerrada esta  monumental plaza! La empresa Ramguertauro que el año pasado nos ilusionó parece que está perdiendo fuelle y dudo que pueda sacar a Córdoba del ostracismo taurino en el que se encuentra. Deseo estar equivocado pero va a ser que no.

En la provincia  más de lo mismo. Las plazas más señeras con cogen el vuelo de antaño. Priego, Cabra, Pozoblanco, Montoro, Belmez, Lucena… programan festejos sin alma. Exceptuando el ilusionante proyecto de Almedinilla,  con su nuevo Coliseo, el resto de las localidades más taurinas parecen haber perdido la ilusión.

Es evidente que hace falta un revulsivo importante. Un elemento que haga reaccionar a esta Córdoba que queda absorta una vez más en el recuerdo de lo que fue. Nos hace falta un nuevo Finito o un Chiquilín que ponga en órbita de nuevo a la afición. Pero el proyecto no se antoja  fácil.

Las oportunidades para los chavales que quieren ser toreros brillan por su ausencia. La temporada pasada, si no me falla la memoria, sólo se celebró una novillada picada en los límites de nuestra provincia (en Septiembre, en la plaza de Lucena). ¿Cómo va a coger un novillero ambiente si no lo pueden ver ni sus paisanos.

Pero no todo es negativo, por supuesto. A pesar de las grandísimas dificultades que hemos relatado, un puñado de chavales se empeñan en pleno siglo XXI en perpetuar la tradición de nuestros ancestros. Los más veteranos Mazzantini,Gallo ChicoEl Zorro junto a los noveles Rafael ReyesLagartijoEl Rubio…no dejan de entrenar ilusionados en lo que es su proyecto personal, pero siempre con la incertidumbre que planea sobre sus capotes… Una vida durísima que sin embargo hace este Arte diferente a todos.

Saldremos de ésta. Seguro.

Rafael Sánchez Pineda