Triunfo de Lea Vicens en el cierre de feria

Puerta de Los Califas para la francesa y oreja para Joao Moura

Para la tradicional corrida de rejones, que cerraba el ciclo taurino, se encerraron en los chiqueros del coso cordobés seis ejemplares de la ganadería pacense de Luis Terrón, correctos de presentación cuyas defensas estaban reglamentariamente despuntadas, con movilidad aunque todos se apagaron pronto.

Pablo Hermoso de Mendoza, no pasó de discreto en toda la tarde. El jinete navarro marró ambas actuaciones con el rejón de muerte destacando en su faena al cuarto de la tarde montando a “Disparate”, caballo artista que se dejaba venir al toro  y toreaba a dos pistas arriesgando siempre.  También fueron momentos muy lucidos los que protagonizó Hermoso de Mendoza con “Donatelli”. Como comentábamos, el mal uso de los aceros provocó que no recibiera algún trofeo saludando sendas dos ovaciones desde el tercio.

Joao Moura hijo, desarrolló ese rejoneo clásico portugués que pusiera en valor en los ruedos españolas en la década de los ochenta su padre, Joao Moura, entre otros rejoneadores portugueses. Ambas faenas fueron pulcras, destacando la excelente cuadra de la que dispone el rejoneador luso. Especialmente lucida fue la monta de “Dallas”, tanto en el segundo como en el quinto de la tarde, alcanzando momentos que gustaron a la afición, que en el primero de su lote le premió con una oreja, quizás influida por la efectividad del rejón de muerte. En el quinto, un toro con menos celo y que se apagó a mitad de faena, no pudo encontrar la senda del triunfo, dejando un medio rejonazo contrario, motivo por el cual todo quedó en un saludo.

A la postre, la triunfadora fue la amazona francesa Lea Vincens, criada taurinamente bajo el auspicio de los hermanos Peralta. En el tercero de la tarde, la francesa anduvo correcta pero con gran conexión con el público. Dispone de una gran cuadra y ella domina la doma clásica, lo que hace que el resultado gane enteros. No se dejó nada en el tintero con “Bach” de salida, la yegua “Gacela”  y “Bazuka” con la que hizo las delicias del público doblando las manos delanteras. Como toda la corrida, el toro se afligió a mitad de faena parándose, y entonces ahí a lomos de “Jazmín”, caballo tremendamente intuitivo levantó algo el vuelo de la faena. Rememorando a los hermanos Peralta colocó rosas como epílogo. Un rejonazo y un certero golpe de descabello a pie fue suficiente. Tras una petición minoriatria recorrió el redondel en una cariñosa vuelta al ruedo.

Al que cerraba plaza lo recibió con “Petit Pois” un auténtico torero que daba los pechos por ambos pitones a un toro que galopaba de salida. La faena subió con “Bético”, que con gran facilidad, se movía a dos pistas por el albero. EL animal, como todo el encierro, se paró, pero Lea porfió buscando el triunfo. De nuevo rosas con “Porfiado”. Un medio rejonazo perpendicular y trasero montando a “Espontáneo” fue el paso previo para una concesión de las dos orejas, que sin embargo, se nos antoja un premio excesivo. Puerta de los Califas para la rejoneadora gala que la cruzaba exultante.

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Córdoba. Cuarta de abono. Más de un cuarto de entrada.

Toros de Luis Terrón para rejones. Correctos de presentación, con movilidad pero de poca duración en general. Todos silenciados en el arrastre excepto segundo y sexto, ovacionados.

Pablo Hermoso de Mendoza: Silencio y ovación.

Joao Moura: Oreja y ovación.

Les Vicens: Vuelta y dos orejas.

Rafael Sánchez Pineda

Fotos: José Carlos Millán