Y en el horizonte, Córdoba

A poco más de dos semanas para que dé comienzo la feria de Nuestra Señora de la Salud, en Córdoba todavía reina el malestar por todo lo acontecido.

Todo comenzó cuando la empresa Ramguertauro presentó los carteles de lo que sería la Feria Taurina y para sorpresa de todos, por primera vez en su carrera, Juan Serrano “Finito de Córdoba” no estaba anunciado en “su” feria, lo cual ocasionó el lógico desconcierto en la afición.

Tras varias desavenencias entre la Propiedad del Coso de los Califas y Ramguertauro, los tribunales finalmente, le dieron la razón a la empresa mencionada, quien organizará la feria finalmente.

Parece que los cordobeses tendrán su feria taurina un año más, pero a día de hoy, la afición todavía sigue sin tener aclaradas varias cuestiones y lo que es peor, está siendo maltratada una vez más, pues no es la primera vez que una empresa realiza una inadecuada gestión en el Coso de los Califas.

Córdoba es una plaza de primera categoría y como tal, su afición merece respeto, tampoco se le está tomando demasiado en cuenta ni cosechando para recoger en un futuro y es que a fin de cuentas, el aficionado es el que pasa por taquilla y el que sustenta la Fiesta.

El aficionado tampoco cuenta con un respaldo que lo defienda, que tenga voz y lo represente.

¿A quién defiende la Federación de Peñas? Hasta el día de hoy, mucho se habla sobre el tema pero nadie representa de verdad ni manifiesta alto y  claro, lo que la afición quiere. ¿Quién le otorgará algún día el lugar que les corresponde a los aficionados?

Por desgracia, esto no ocurre solamente en Córdoba, en plena feria de Sevilla lo podemos ver día tras día y no solamente con la feria que se ha organizado, sino también con los cambios de ganadería a última hora que están aconteciendo casi a diario.

¿Hasta cuando esta situación? Creo que deberíamos mirar más por el  interés común y algo menos, por el individual…

Verónica Ruiz